Mensaje Pastoral

El encomio del pastor hacia la iglesia de hoy

El ánimo o el desánimo fue lo que Cristo enfrentó en sus tres años de ministerio.  Jesús enfrentó el peor enemigo que ha invadido la iglesia: el desánimo. 

Este comienza con la falta de consagración que se manifiesta con nuestra dejadez de relación congregacional. Y esto se convierte en una postura mortal abriéndole las puertas a un enemigo invisible conocido como el desánimo.

Espero amigo que te sacudas del desánimo y eches mano a la obra.

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría. 

Eclesiastés 9:10

Pastor Ministro Juan R. Jiménez